La punta de la madeja
Cuando ella descubrió su
primera cana quiso arrancarla de un tirón, pero como el odioso pelo blanco se
prolongaba, tiró y tiró, mientras su cuerpo se destejía, hasta que sólo quedó
una niña llorando asustada.
Hola a todos. Aquí nomás de hablador. Soy heredero de la Onda y la contracultura. A lo mejor recuerdan mi libro El Albañilito Rodríguez de l...